
Hoy habrías cumplido 32 años. Habrías disfrutado más que nadie en la merienda de cumpleaños de tus -nuestras- sobrinas, que también fue hoy. Nunca he conocido a un varón -diría hombre, pero no te dio tiempo a crecer- con aquella pasión que tú tenías por los niños. Ellos te adoraban, también. A veces se te quedaban mirando por la calle y se te acercaban, como si fueras un ángel.
Te diría que pienso en ti todos los días, pero no es exacto. Algunos días no lo hago. Son los menos. También me ocurre que muchas veces puedo pensar en ti, que tengo que dejar de hacerlo para no desesperarme. Y, en este caso, "desesperarme" no es una forma de hablar ni una exageración.
Pero hoy no me he sentido triste a pesar de que era el día de tu cumpleaños. Me gustaría pensar que ese es el mejor regalo que podía hacerte. Me gustaría que fueras mi ángel.
1 comment:
Cuál es el mejor regalo que podemos hacerle a los que no están (o sí?) con nosotros? Nuestra memoria, él está en tu corazón a diaro!, entonces él será y estará..
muchos besos querida mía.
Post a Comment