Saturday, January 27, 2007


Para jhanus:
Soledad, tristeza, melancolía... sí, a veces, cómo no. Y sí, hay muchas ocasiones en las que quiero estar sola. Porque me gusta. Otras veces estoy (o me siento) sola a mi pesar, pero entonces tengo demasiados libros, películas o lugares (y este blog) en los que sumergirme como para lamentarme demasiado rato. Incluso si me hundo lo hago consciente de que al día siguiente amanecerá y pasarán cosas nuevas que no me quiero perder.
La vida no es injusta, es simplemente incomprensible, inabarcable. Es. La felicidad ¿existe? No lo sé. Para mí, sí. Significa sentirme tranquila, llevar una vida razonablemente coherente con lo que soy (ahora que por fin, más o menos, lo sé) y tener gente a la que quiero alrededor. Creo que pocas veces me he preguntado por qué a mí; más bien me recuerdo a mí misma lo afortunada que soy porque tantas veces puedo decir "no a mí". Lo que sí me he preguntado durante mucho tiempo es "por qué", sin más, pero ahora sé que no es necesario saber todas las respuestas y que hay otra forma de seguir adelante: el otro día entraron a mi casa a robar y durante una semana tuve miedo de vivir en ella. Descubrí que tengo las puertas abiertas en muchas casas, y no me pregunté por qué tuvieron que robarme a mí, sólo disfruté la hospitalidad de mi familia y de mis amigos y me di cuenta de que estoy aprendiendo a querer a la gente sin utilizarlos en mi propio beneficio o dejarme utilizar en el suyo para que me quieran. Maravilloso descubrimiento. También me he dado permiso para no quererles o no intentar ser mejor de lo que puedo ser cuando eso me hace daño o me perturba. Tremendo alivio.
No consigo todo lo que quiero pero he logrado algunas conquistas de las que me siento orgullosa, y tengo otras metas por delante. No sé si se cumplirán, pero no me importa tanto el destino como el camino que, al fin y al cabo, se puede modificar cada día. Ser más flexible, ese está siendo otro bonito descubrimiento.
No creo en eventos mágicos ni extraños que me impidan hacer realidad mis objetivos. Más bien considero que son mis creencias obsoletas o mi miedo los que suelen levantar barreras y trabajo cada día para no alimentarlos y tratar de que mueran de hambre. De todos modos, está bien así. Me he permitido no ser perfecta ni omnipotente y he aprendido a pedir perdón por mi propia parte de responsabilidad en las cosas que me pasan. No estoy segura de que uno pueda lograr todo lo que se propone y me saca un poco de quicio esa forma de pensar tan de moda según la cual todos somos dioses con capacidad de manifestar la realidad a nuestro antojo, pero es una idea interesante aunque sólo sea porque resulta un consuelo. Extraigo de ahí lo que me conviene (para qué están, al fin y al cabo, las teorías acerca de la realidad?) y he logrado algún resultado más que alentador. Porque me niego a hundirme en la melancolía o a identificarme con la estética del fracaso y la desesperación vital.
Cierto, todo es mucho más sencillo de lo que parece, y si por un minuto consigo fluir, vivir, sin más, eso para mí es felicidad. Probablemente, o todo tiene sentido o justamente lo contrario. No lo sé, he desistido de intentar controlar, analizar, pensar en exceso. Me gusta saber, en cualquier caso, que sólo yo decido dónde enfoco mi atención, mi cabeza o mis sentimientos y si prefiero ser feliz o desgraciada.
Un beso para ti.

1 comment:

Anonymous said...

ole!mejor que "¿por qué?" sería"¿para qué?".